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De la inequidad, y la vulnerabilidad en salud, al bienestar

By: Abraham Granados Martínez  

El grado de vulnerabilidad se refiere a los medios y las posibilidades que las personas tienen para limitar sus riesgos. La vulnerabilidad se determina con base en la pobreza, la raza, la etnicidad, el género, la edad, la salud y la capacidad física; se relaciona con la localización geográfica, con condiciones sociales y económicas. En relación con la salud, se vincula con desventajas y restricciones sociales para el logro del bienestar. El acceso a servicios de salud es dispar, en función de la región, y se asocia con desventajas de la población. Por su parte, la inequidad en salud refiere a diferencias en el estado de salud como resultado de factores sociales; a su vez, destaca diferencias sistemáticas y estructurales en el estado de salud, las cuales se pueden explicar por diversos factores que se interrelacionan ―como lo socioeconómico, la alimentación, el nivel educativo, el empleo y los ingresos―. Se conoce que los problemas de salud humana se asocian con las condiciones sociales. Son las personas con menores ingresos y carencias sociales quienes enfrentan mayores riesgos a inadecuados estados de salud. En este sentido, la vulnerabilidad en salud se entiende como desprotección de la población ante riesgos potenciales en su salud. Esta vulnerabilidad se manifiesta en las inequidades en salud ―como en el acceso a servicios desiguales por nivel de ingreso, donde los servicios públicos suelen tener limitaciones en su funcionamiento, tecnología, y contar con administraciones poco eficientes―. Así, la población sin acceso a servicios de salud, y con servicios precarios o limitados, tiene mayor nivel de vulnerabilidad. Además, el acceso a los servicios de salud es desigual para mujeres y hombres. Lo cual puede derivar en peores condiciones de salud en edades avanzadas (cuando se incrementan las enfermedades crónico degenerativas). Un factor determinante en el acceso a Servicios de Salud es la participación laboral de mujeres y hombres, y su condición social. Es prioritario implementar acciones para lograr el bienestar de la población (con políticas públicas que aseguren el acceso efectivo y universal a los servicios de salud); con base en la equidad y la justicia social. Asimismo, se debe avanzar en eliminar y contrarrestar las inequidades en salud por regiones ―para contribuir a mejorar sustantivamente las condiciones de vida de mujeres y hombres―, con la consideración de las normas de género prevalecientes en cada contexto. Al atender las inequidades injustas y atendibles se prioriza una sociedad basada en derechos, con reducida vulnerabilidad y con mayor bienestar.

Inequidad, Vulnerabilidad, Bienestar, Determinantes Sociales de Salud
Políticas y prácticas de salud pública
Ponencia temática de un trabajo



Abraham Granados Martínez

Investigador, Instituto de Investigaciones Económicas, Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), Mexico
Mexico

Investigador en temas de salud y economía, género, desarrollo sostenible y economía regional